De la muerte y de los cuernos no se salva nadie
Uno de los motivos por los cuales me cuesta tener novio, es por la angustia que me provoca pensar que, inevitablemente, me va a meter los cuernos. Cuando me puse por primera vez en pareja, yo era un veinteañero idealista, creía en la fidelidad y el respeto. Diez años después, cuando me separé y empecé a conocer gente que busca gente, me sorprendió la desmesurada cantidad de adúlteros que andan por la vida procurando sexo, a pesar de tener un compromiso afectivo, formal o informal, con un hombre o con una mujer. Entonces, abrí los ojos a una triste e innegable realidad: de los cuernos, nadie se salva.
Al respecto, tengo una anécdota reciente. Un muchacho y una chica evangelistas se casaron -recibieron la bendición de Dios- en el salón de fiestas donde trabajo como DJ. Las palabras que pronunció el Pastor durante la ceremonia fueron bellísimas. La mayoría de los presentes nos emocionamos hasta llegar a las lágrimas. Recuerdo que una de las frases que dijo fue: "cuando dos personas que se aman, se ponen de acuerdo, para ellos nada resulta imposible".
Después de la cena, comenzó el baile. Pensé que los parroquianos iban a ser más aburridos que Ned Flanders. Pero estaba equivocado, los evangélicos bailaron hasta sacarle viruta al piso. Esa noche hacía mucho calor y el pueblo de Cristo se bebió hasta el agua de los floreros. Quizás, por ese motivo, se estaban divirtiendo como locos, desaforados.
Al poner la popular canción de Los Auténticos Decadentes "Los piratas", que es el himno de los infieles, tengo por costumbre bajar el volumen de la música durante el estribillo, para que los que están en la pista, lo canten (ver letra). Así, evalúo en qué grado son tramposos y fiesteros (o hacen alardes de serlo). Grande fue mi sorpresa y decepción cuando los hijos del Altísimo gritaron a viva voz, sin vergüenza: "Soooomos los piraaaatas". En ese momento, vislumbré la cercanía del apocalipsis. Si ellos, que son quienes deberían dar el ejemplo moral, pierden el rumbo por un vaso de vino, es porque el fin del mundo está cerca…
De regalo, un enganchado de cumbias clásicas argentinas.
DJ Rosarioso - Cumbia 3 Clásicas (11′43") Incluye: 1. Gilda - No Me Arrepiento De Este Amor / 2. Daniel Agostini - Pega La Vuelta / 3. Lia Crucet - La Güera Salomé / 4. Ráfaga - Mentirosa / 5. La Nueva Luna - Iluminará / 6. Grupo Sombras - La Ventanita / 7. Antonio Ríos - Yo Me Estoy Enamorando.
infidelidad, pareja, casamiento, evangelistas, cumbia, fiesta
infidelidad, pareja, casamiento, evangelistas, cumbia, fiesta



En el Salón de Fiestas en el que pongo música como DJ residente, se festejan toda clase de eventos. Entre los más habituales, se encuentran los cumple de quince años de mujeres y de dieciocho años de varones. Elegir la música para que bailen las quinceañeras o los dieciochoañeros (!) es simple, pero requiere mucho más trabajo que para un cumplesaños de cualquier otra edad.
Casi siempre bailan varones y mujeres por separado. A veces se paran en la pista solo para charlar, sin mover el cuerpo. Otras veces, abandonan la zona de baile en grupo, por motivos caprichosos e inentendibles, como si fueran comandados por una misteriosa mente colectiva. Requieren que el DJ esté atento, porque si no les cabe un tema, huyen despavoridos . En ese instante, si el deejay larga algún hitazo que tenga estratégicamente preparado, puede reparar la situación… o no!!!
Como DJ,
1. El DJ no es una especie de
3. Se prohibe pedirle al DJ que pase de nuevo una canción que ya puso. A él no le gusta que la gente piense que empezó a repetir temas porque se quedó sin música que pasar. A lo sumo, está permitido solicitarle otra canción similar, del mismo intérprete.



















