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Maleta de Loco se está mudando y dividiendo en 2 blog

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Tratame como un perro, pegame y llamame Marta (3/4)

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Bigote herradura, comunmente usado por los camioneros estadounidensesPrimera parte - Segunda parte - Pasó más de un año desde que ocurrió la historia con el policía. Un domingo de verano, al atardecer, estaba caliente y por enésima vez, me conecté al chat de Viarosario. Enganché a un muchacho treintañero, con una descripción física interesante, fuera del ambiente gay, muy masculino, pasivo. Cuando se produjo el encuentro, subí a su coche entusiasmado, porque resultó ser tremendamente atractivo. Tenía ojos verdes. Su pelo era rubio, largo, atado con una colita. Físicamente, era morrudo, corpulento, fornido. Usaba un bigote tipo herradura, como los camioneros yankees, que le daba aspecto hipermasculino, de macho rústico.

Durante el trayecto hasta su casa, que quedaba en una calle perdida en los suburbios, comenzamos a charlar. Desembuchó que, en la intimidad, le gustaba que lo trataran como a una nena, lo sometieran, lo ataran, le echaran cera caliente de vela y todas esas cosas (?). Agregó que se iban a incorporar a la fiesta dos activos: un cuarentón casado y un pendejo. Me aclaró que ya había curtido varias veces con el de más edad, un señor diestro en esas prácticas. En cambio, no sabía quién era el más joven: lo traía el maduro. Le planteé que yo nunca había tenido experiencias de esa clase (o sea, sadomasoquistas, palabra que preferí no nombrar). Para que me quedara tranquilo, el masoca me garantizó que no iba a estar obligado a hacer nada en contra de mi voluntad.

Mensaje automático que enviaba por chat el masoquistaMientras seguíamos yendo hacia su domicilio, mi mente fue atando cabos. Recordé que, cuando entraba al chat del citado portal rosarino, reiteradamente me aparecía un mensaje privado, como si proviniera de un programa robot automatizado de IRC. El texto pregrabado (ver imagen capturada del original) decía, resumidamente: “soy un rubio onda rugbier, busco uno o más activos degenerados para que me enfiesten, fingir ser nenita y sentirme usado, humillado y castigado como un esclavo”. Me di cuenta de que aquella invitación automatizada seguramente procedía del sujeto que estaba a mi lado, manejando el coche. Pero me quedé con la duda, porque no me animé a preguntarle. (seguir leyendo…)

Las segundas partes nunca fueron buenas (2/4)

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Policías besándose, un graffiti del artista BanksyPrimera parte - Después del encuentro con el policía, pasaron varios meses. Entre las personas nuevas con quienes chateaba por MSN, había un casado misterioso. Era sumamente reservado. No me mostró ninguna foto suya, ni tampoco me confió datos sobre su vida personal. Sin embargo, disfrutaba relatándome con lujo de detalles las cochinadas que hacía. Por ejemplo, una vez, me contó que estaba en Bariloche por asuntos de trabajo y de camino, en el baño de una estación de servicio de Piedra del Águila, se hizo tirar la goma por un petero, al que le llenó la cara de leche. A mí no me atraen los tipos que hacen alardes de sus chanchadas extramaritales. Pero como el hombre decía que era muy fachero, le seguí el juego, con tal de conocerlo.

Cuando se concretó la cita, me llevé una sorpresa. Se trataba del mismo agente policial de la vez anterior. En esta ocasión, llevaba puestos un pantalón clarito y una chomba amarilla. Los pelos de su pecho desbordaban sensualmente por el escote, hasta el cuello. No hizo ningún comentario con respecto a que lo había dejado plantado en nuestro primer encuentro inconcluso. Estaba entusiasmado de verme. Me quería hacer subir nuevamente al auto mugriento. Para librarme de respirar el aire viciado del vehículo, lo invité a tomar una cerveza en el bar de la esquina.

Si bien presentí que era un individuo nefasto, sentía una rara atracción por él. Quería darle la oportunidad de escuchar lo que tenía para decir. Le encantaba hablar. Cuando entró en confianza, soltó la lengua. Empezó a contarme sus aventuras, saltando de una historia a otra, en un zapping bizarro de amor, lujuria y perversión. (seguir leyendo…)