Crónica de un poético enamoramiento indebido

Blogalaxia Tags , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , ,

Charlando por teléfono para conocer gente nuevaEn la línea de contactos telefónicos enganché un Oso de mi edad, que se describía físicamente como similar a mí. Lo invité a tomar un helado. Cuando vino, me di cuenta de que lo conocía de vista y que tenía pareja. Mi calentura acumulada era enorme y él no era feo, así que lo invité a mi depto. Me lo apreté en el balcón, seguimos con la franela en el living y enseguida fuimos a la cama. Al principio se hacía el difícil, pero logré que se entregara. Cuando fue mío, se transformó en mariposa. Se retorcía como una odalisca, gemía como una gata en celo. Tanta pluma, tanta feminidad me desconcentró, perdí la excitación. Por suerte, dijo si querés, me voy. Lo acompañé hasta la puerta. Me ofreció su nº de celular y le dije que no, ¿para qué? A la semana siguiente, recibí un e-mail suyo. Tenía este título:

Crónica de un enamoramiento indebido. Biodrama. Cap.1.

Después de escuchar por primera vez su voz, una voz clara y profunda que me creó expectativas en un instante, no pude evitar las ganas de conocer a esa persona. Fueron varios los mensajes hasta que solicitó una conversación, acepté y comencé a escucharlo, hablaba casi sin parar, con una intensa necesidad de comunicar algo.

Así quedamos en vernos para tomar un helado, cosa que me llenó de ternura, pusimos un horario y allí estábamos, su piso no tenía el nombre en el portero, solo conocía uno de sus nombres. Presioné el botón, su voz me contestó y le dije que había llegado. Tardó un rato y apareció, parecía conocido, él sintió lo mismo, ya nos habíamos visto, luego de dilucidar llegamos a la conclusión de que alguna vez uno había registrado al otro. Tuve que decirlo, mi primer error, le informé que esa persona con la que me relacionaba era mi pareja. Pequeño silencio, intenté explicar, no hizo falta, todo estaba dicho. Buscamos la heladería que estaba cerrada y seguimos caminando hasta dar la vuelta manzana, me invitó una cerveza en su casa y subimos, no quedaba otra, ya en confianza charlábamos como si fuéramos amigos.

Al subir pude percibir su perfume, Hugo Boss, era un perfume que me hacía cerrar los ojos y respirar hondo. Llegamos y entramos, un dpto. cálido y clásico, con un ventanal que me invitaba a acercarme, me asomé para ver el paisaje nocturno y un abrazo con mucha energía me envolvía, nos besamos con apuro como si tuviéramos que hacerlo rápido, sentí su aliento, el sabor de sus besos y mi corazón ya explotaba, entre besos me hablaba cosas que ya no entendía, hasta sacarme de ese espacio que aparentemente estaba lleno de pis de su perro.

Nos sentamos en un sillón, comenzamos a sacarnos la ropa y a besarnos nuevamente, era una fiesta de besos, un festejo que recién comenzaba y ya estaba en lo alto. Desprendí su cierre y pude ver (seguir leyendo…)

Conocí una mascota locamente entrenada

Cuando me abrió la puerta de su departamento, pensé que me había atendido el hermano mayor de la persona con la que había chateado. Tenía unos años más, unos kilos más y unas canas más que en las fotos que mostraba por la ventanita del MSN. Esas pequeñas estafas son comunes cuando se conoce gente por chat.

Caniche Toy negroMientras charlábamos, sentados en el sillón de tres cuerpos de su living, se controlaba bastante para hablar y gesticular de forma masculina. De repente, se escuchó un ruido de patitas proveniente del dormitorio y apareció un diminuto manojo de pelos negros, perteneciente a la especie canina y a la raza caniche toy. Entonces, el dueño del animal no se contuvo más, y estalló la loca eufórica que reprimía por dentro: "Vino la Vicky, vino la Vicky, llegó la reina de la casa". Le hablaba al perro como una abuela a su nietita recién nacida. El bicho se subió de un salto a la falda del amo, moviendo la colita frenéticamente.

- Contale al señor que vas al mar la semana que viene- comentó.
- ¿Ah, si? - dije yo, que era ese señor. La perra no contestó, por suerte.
- Si, si, ya estuvimos ensayando para que sepa cómo es el mar y no le tenga miedo.
- ¿Cómo? - pregunté intrigado.
- Si, si, practicamos en el toilette, te aclaro que está limpísimo y super desinfectado. La meto en el inodoro y aprieto el botón para que sepa cómo son las olas, así en la playa no le va a tener miedo al agua fría en movimiento.

Hablamos de dos o tres pavadas más, le metí una excusa y me fui volando. Igual me iba a pirar, porque no me había gustado físicamente. Me quedé preocupado, ya que siento mucha lástima por un animalito que pasa hambre o frío en la calle o que sufre maltratos. La idea de que un can pequeño e indefenso estuviera sometido a los caprichos de ese delirante me hizo sentir mal. ¿Y si se lo tragaba el inodoro?

Perro surfistaPensé en denunciarlo en algún grupo o asociación protectora de animales, pero si me pedían detalles, cuando lo contara se me iban a cagar de risa. Por otra parte, dejando de lado lo exótico de su método de enseñanza, los demás entrenadores también son un poco sádicos con las mascotas, con la excusa de que tienen que aprender con rigor.

Quién sabe, a lo mejor en unos años el trolo desquiciado inaugure una academia para perros surfistas, o triunfe participando con el animalito en algún programa de televisión. Este mundo da para todo.

Blogalaxia Tags , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , ,

Víctima del robo de identidad en un sitio gay

Esta historia ocurrió hace dos años. Una tarde estaba conversando por MSN Messenger con un chico bisexual que había conocido en el chat de Viarosario. El pibe era bastante paranoico y perseguido, recalcaba todo el tiempo que exigía discreción. Para que se quede tranquilo, le dibujé que yo era nuevo en esto y fuera del ambiente. Me respondió que era mentira, porque había visto la foto que tenía puesta en mi MSN, en un perfil de GAY.COM. Le dije que eso no era posible, pero sin más me eliminó por completo de su lista de contactos del Messenger. Qué traumado, él se lo pierde, pensé.

Ladrón de imagenAunque nunca había visitado ese sitio de contactos gay, quise verificar si era cierto lo que me había dicho, así que entré a revisar los perfiles de usuarios de Rosario… y apareció mi foto!!! El ladrón de identidad decía ser bisexual, activo, cinco años menor que yo, 1,80 m, 85 kg, es decir, era parecido a mí, ese perfil podría haber sido mío. Sentí mucha bronca e indignación.

Le escribí a GAY.COM denunciando el hecho. Al otro día recibí una respuesta automática standard, que enunciaba la política de privacidad del sitio y prometía que iban a analizar el caso, deslindando su responsabilidad sobre las fotos que publican los usuarios. Pasó una semana y la foto seguía ahí. Lamentablemente, cualquiera puede poner la imagen de otro en esta clase de sitios y no hay nada que hacer… así que decidí actuar por mi cuenta. Armé un perfil falso para ver si el choro de fotografías caía en la trampa. Me intrigaba mucho saber quién era… ¿me conocía? ¿lo había hecho por casualidad, por mala leche o porque le parecí atractivo como para utilizar mi foto?

Osos gemelos, mi clon mejorado y yoA la semana siguiente, mi otro yo contestó que le interesaba mi propuesta de conocernos y me daba su MSN. Días más tarde, nos encontramos en el bar de la esquina de mi departamento. Cuando llegué, me estaba esperando sentado en una mesa. Era bastante parecido a mí, pero más joven y con ojos celestes. Tras el saludo de cortesía, le pregunté si sabía porqué lo había citado. Me respondió: "sí, por la foto." La tenía clarísima. Me pidió disculpas, prometió quitar mi imagen de su perfil. Para él, esa era una foto más de las que están en Internet. Me pareció sincero, así que lo perdoné y seguimos charlando sobre otros temas. Como él había venido dispuesto a tener sexo, no pude resistir la tentación de acostarme con mi clon mejorado, sobre todo teniéndolo servido en bandeja a menos de 50 metros de mi cama. Pasamos una linda tarde juntos, sin demasiadas sorpresas, ya que era como estar conmigo mismo. Esa misma noche recibí un e-mail suyo, que decía textualmente:

From: ~~~~@hotmail.com
To: rosarioso@msn.com
Subject: Hola
Date: Thu, 18 May 2006 21:14:15

Hola cómo estás, antes que nada quería pedirte nuevamente perdón por el tema de la foto la verdad que me quedé mal por eso y te soy sincero no tuve ninguna mala intención de joder a nadie, fue como te conté la recibí por otra persona que me la pasó porque decía que era parecido y quedó en mis archivos y la usé; no sé cuál será mi castigo pero espero no sea algo malo o doloroso o qué sé yo jeje.

Con respecto a lo que pasó hoy primero te quiero comentar que me caíste bien y que lo pasé bien, no te voy a mentir que estaba nervioso y lo sigo estando, no sé qué me pasó pero la calentura que vengo arrastrando pudo más y por eso terminamos como terminamos jeje, espero no te rías con lo que te voy a contar pero ahora me siento para la mierda, me siento con culpa, mal con miedos, tengo una mezcla de cosas en la cabeza que me tengo que calmar ya que soy de tener presión alta y esto de darse manija me puede perjudicar, ojo que te quede bien claro que con vos no es la cosa sino es conmigo y además quise contártelo como una forma de desahogarme.

Bueno loco no quiero joderte más, espero que pases un buen finde en baires y la semana que viene cualquier cosa nos hablamos o mensajeamos.

Un abrazo

Le contesté que también la había pasado bien y entendía que le resultara difícil estar con otro hombre, pero si eso repercutía en su salud, lo más conveniente para él era buscar la asistencia psicológica de un especialista. No sé si se habrá ofendido por mi respuesta… nunca más lo encontré on-line en el MSN ni supe de él. Al menos, cumplió con su palabra y sacó mi foto de su perfil. Puso otra imagen, que tampoco era la suya.

Blogalaxia Tags , , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , , ,

Sacando a dar la vuelta al perro - 3ª parte

Es un blog gay, alguna foto maricona tenía que publicar!!!Para coronar mi inventario de personajes y mascotas que enumeré en la primera y segunda parte, les contaré dos situaciones en las que vi asomar la luz de la esperanza, yendo a dar la vuelta al perro.

Comencé a notar que había un muchacho interesante que estudiaba en un balcón a la calle de un primer piso. Mirarlo, cada vez que pasaba por ahí, se convirtió en un ritual. Siempre iba por la vereda de enfrente, para tener una visión más panorámica y además, así él me podía ver a mí. Aunque estaba tan concentrado en la lectura, que nunca despegaba los ojos del libro. Hasta el día en que apareció un perro grande de pelaje gris en su balcón. Cuando vio a mi perrita, éste comenzó a ladrar, despertando la atención del estudiante, que miró hacia la calle y encontró un rosarioso que le sonreía.

En esos días, también noté que había cierta onda con un empleado de la peluquería de la vuelta, que, al igual que el muchacho que leía en el balcón, tenía el look sexy de boludo de lentes (prometo post explicativo en breve). Este coiffeur tenía un aspecto bien masculino, más allá del estereotipo de la marica peluquera. Cuando nos veíamos, me correspondía las miradas cómplices, que pronto se convirtieron en saludos con un movimiento de cabeza o sacudiendo la mano con disimulo. De ninguno de los dos candidatos podía afirmar que eran gay, también podían ser héteros con buena onda.

Al poco tiempo me animé a saludar también al bombón del balcón, sacudiendo la mano tímidamente. Él retribuía mi gesto moviendo la cabeza levemente hacia atrás y adelante. Un amigo mío gay sostiene que si le tenés ganas a alguien que te cruzás habitualmente, solamente tenés que clavarle la mirada, no tenés que comenzar a saludarlo, porque se cortaría la histeria. Pero prefiero la charla antes que el histeriqueo como forma de acercamiento.

Una noche, sentado frente a mi PC, se me ocurrió (seguir leyendo…)