Suscribite E-mail del autor Rosarioso
Blogsome

Maleta de Loco se está mudando y dividiendo en 2 blog

http://www.maletadeloco.com.ar/

http://www.rosarioso.com.ar/

Si te gusta, no le pierdas el rastro... ¡hacé click ahora!


-=*=-=*=-=*=-=*=-=*=-=*=-=*=-=*=-=*=-


Un marido fiel o que al menos haga bien el verso

Blogalaxia Tags , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , ,

Parejas gay cero ataduras hoy contigo y mañana quien sabeCuando uno de los miembros de una pareja tiene que viajar solo a otra ciudad, el que se queda no tiene forma de controlar que su media naranja le sea fiel: solo puede confiar o resignarse.

Por ejemplo, para un trolo del interior, que su novio vaya solito a Buenos Aires, suele generar un tsunami de celos e inseguridades. Esa gran urbe está plagada de tentaciones carnales para los homosexuales provincianos. Quizás parezca exagerado afirmar que allí no es necesario caminar más de tres cuadras para hacer un levante callejero o diez cuadras para encontrar un sauna, cine porno o darkroom repleto de hombres ávidos de sexo casual con otros hombres. En Capital, pisás una baldosa floja y salen tres putos.

Ante tal panorama, el comebalas que permanece cuidando la llama del hogar, habitualmente se ahoga en un mar sospechas y dudas, imaginando a su amorcito envuelto en orgías desenfrenadas.

El año pasado tuve que atravesar esa situación. Llevaba un par de meses saliendo con un médico de una pequeña localidad cercana a Rosario. Era un señor pueblerino que la iba de puritano. Un día, me dijo que tenía que viajar a Buenos Aires por un congreso. Cabe aclarar que no soy celoso ni posesivo. Pero, como dice la canción Huevos de Miguel Mateos "Zas", tengo el sueño de un marido fiel o que al menos me haga bien el verso

A continuación, mi análisis de los hechos: (seguir leyendo…)

Soldado que huye, sirve para otra guerra (4/4)

Blogalaxia Tags , , , , , ,
Technorati Tags , , , , , ,

Primera parte - Segunda parte - Tercera parte - En la avenida, me había sentido vulnerable ante una patota de muchachos. Por ese motivo, regresé a la casa donde se iba a celebrar la partuza. Toqué timbre y el masoquista abrió enseguida. Me indicó que esperara en esa habitación, mientras se iba a preparar para su amo.

Gay sumiso sujetado con correa y candado por su amoAl rato, reapareció completamente desnudo, con sus dorados cabellos sueltos, cayendo sobre los hombros. Eso le daba un aspecto mucho más femenino. Además, calzaba unos suecos altos de mujer. Se había atado un cinturón de cuero al cuello, pasándolo por la hebilla y ajustándolo, como si fuese un collar de perro. El extremo del mismo le colgaba por la espalda, hasta el culo, como una correa.

Se apoyó contra el sillón, separando las piernas y arqueando la espalda, para que sobresalieran sus nalgas redondas y depiladas. Me pidió que lo apoyara desde atrás y lo ahorcara suavemente, tirando del cinto, para ir entrando en clima. Sin bajarme el pantalón, le rocé el trasero con mi bulto, que era puras bolas, porque mi pito se había vuelto diminuto como un maní congelado. Cumplí con el pedido, solamente para darle el gusto, porque yo no me sentía excitado, sino que estaba bastante incómodo.

Enseguida, se escuchó el sonido de un auto que se detenía frente a la casa. El rubio sumiso exclamó entusiasmado que eran los otros. Quiso que lo llevara hasta la puerta de calle tirando de la correa, para entregarlo al amo. A pesar de lo ridículo de la situación, lo complací.

Cuando accioné el picaporte, pillé una sorpresa y media. (seguir leyendo…)