Jiraiya es un ilustrador gráfico, nacido en 1967 en Japón. A partir de 1994, ha trabajado como colaborador en la revista gay japonesa Gmen. Desde el año 2001 al 2006, se encargó de ilustrar todas las portadas de dicha publicación.
La mayoría de los hombres que Jiraiya ha dibujado para esas tapas de revista, tienen varias características en común: aparecen semidesnudos, con una expresión amigable, contentos, mirando al lector directo a los ojos de manera seductora. Se trata de machos asiáticos con rasgos occidentalizados: chongos atractivos e hiper-masculinos, musclebears (osos musculosos), cachorros, daddies (osos polares). Sus rostros son rústicos, pero armónicos. Sus cuerpos son robustos, macizos, morrudos. Algunos están uniformados o lucen ropa deportiva.
Además de desempeñarse en el citado magazine gay, Jiraiya ha publicado numerosos manga, dos de los cuáles fueron traducidos al español por Ediciones La Cúpula: Habitación para Cinco (ver cómic completo en inglés) y Querido Profesor.
El pasado 17 de junio, me conmocionó la noticia del fallecimiento de Fernando Peña. Para mí, el controvertido actor uruguayo era simplemente genial. En la radio no tenía competencia. Como homenaje a su vida y su obra, aquí publico parte del audio de uno de sus programas. En este fragmento radial, hablan solamente dos personas, Diego Ripoll y Fernando Peña. Sin embargo, se escucha a mucha gente… son algunos de los personajes del artista: Roberto Flores, el puto peluquero maricón rosarino; la Mega, la locutora travesti; Dick Alfredo, el conductor de radio machote mejicano y Palito, el negro villero.
El Puto Y Las Mascotas, según Roberto Flores (la transcripción está resumida)
Todo puto siempre tiene un montón de animales putitos: perritos, pececitos, canaritos, cotorritas. Un amigo mío tenía una cotorrita australiana y se le murió porque tenía miedo de meter la mano para darle de comer, porque lo picaba y el puto se asustaba.
La mascota es el hijo del puto. Los putos son fracasados, una mierda de gente. Son frustrados, porque no tienen hijos. Entonces, como son malos, compran mascotas, adoptan animales.
A los animalitos, no los llaman con nombres comunes, como los heterosexuales, que les dicen Bobby, Toti, Daisy, todos nombres de mierda. Sino que los putos les ponen nombres exóticos o de diva. Por ejemplo, Lola, Sapik (?) como los perros de Almodovar, Greta como la Garbo, Rita como la Hayworth. Tuve una cacatúa que se llamaba Marlene como la Dietrich y una ratita blanca (de laboratorio) que se llamaba Susana, por la Giménez.
A los dos o tres meses de tenerlos, los putos se aburren de los animales, porque le rompen la moquette. El puto necesita variedad todo el tiempo, de culo, de pija, de pezones, de todo. Entonces, el perro mueve la cola, le tira tres jarrones, el puto se cansó y deja al Gran Danés en la calle, lo abandonan. Lo que quiere el puto es una mascota a pilas, que no cague, no mee, no coma, no nada.
En realidad, el puto lo que quiere es pasearse con los perros y que en el barrio digan: ¡qué regia ésta! ¡mirá la mascota que tiene!
Las razas de perros preferidas por los putos son Gran Danés, Dobermann, Siberian Husky, Shar-Pei, Yorkshire Terrier, Maltés, Pastor Inglés, Weimaraner, Mastín Napolitano… Hay un perro que está muy en boga entre los gay, que es el Galguito. Son unos galgos chiquititos (¿Whippet?) que los putos andan paseando por todo Palermo. Van a Plaza Pakistan a chupar pijas detrás de la ligustrina, de la enredadera que tiene campanitas, mientras los galguitos andan saltando y brincando por el pasto.
Otra cosa que hace el puto es marear a la mascota (?), porque no atiende sus mensajes. Por ejemplo, si el puto se levanta un chongo que se lo está empernando en el dormitorio, cuando viene el perrito y le pide pis, al puto no le importa: ¡que se cague el perro!
Fernando Peña, me despido de vos como corresponde…
La Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) está ubicada en la céntrica esquina de Moreno y Córdoba, en pleno Paseo del Siglo. Como su fachada está en reparación, los publicistas aprovechan para colocar inmensos afiches sobre las placas metálicas que protegen al edificio histórico.
Hace un par de meses, un cartel del Portal Rosario Shopping promocionaba la liquidación de verano 2007/2008 con la imagen de tres chicas intentando atrapar los descuentos que volaban cual alegres mariposas.
Pero la publicidad fue alterada por manos anónimas y allí aparecieron…